
Versace Crystal Emerald
Una preciosa creación olfativa que desprende una feminidad seductora y encarna a la perfección la visión de lujo de la marca.
Sus envolventes notas florales capturan toda la energía y vitalidad de una mujer libre y segura de sí misma.
La fragancia se abre con una vibrante frescura cítrica, donde la distintiva bergamota de Calabria se entrelaza con la dulzura aterciopelada y jugosa de la esencia de melocotón, como fruta recién cosechada de un huerto bañado por el sol.
Un toque de pimienta rosa añade una sofisticación radiante.
En el corazón de la fragancia, el capullo de rosa verde florece lentamente, joven y lleno de vida, envuelto en matices especiados y afrutados que evocan la delicadeza de un rosal matutino rozado por el rocío. El jazmín aporta una suavidad aterciopelada, mientras que el sorbete de frambuesa añade una nota colorida y adictiva.
Finalmente, el abrazo envolvente y duradero del almizcle blanco se mezcla con la calidez del haba tonka brasileña y un toque de incienso, creando una estela refinada e inconfundible que sella una firma olfativa potente y elegante.
Original: $128.00
-65%$128.00
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Description
Una preciosa creación olfativa que desprende una feminidad seductora y encarna a la perfección la visión de lujo de la marca.
Sus envolventes notas florales capturan toda la energía y vitalidad de una mujer libre y segura de sí misma.
La fragancia se abre con una vibrante frescura cítrica, donde la distintiva bergamota de Calabria se entrelaza con la dulzura aterciopelada y jugosa de la esencia de melocotón, como fruta recién cosechada de un huerto bañado por el sol.
Un toque de pimienta rosa añade una sofisticación radiante.
En el corazón de la fragancia, el capullo de rosa verde florece lentamente, joven y lleno de vida, envuelto en matices especiados y afrutados que evocan la delicadeza de un rosal matutino rozado por el rocío. El jazmín aporta una suavidad aterciopelada, mientras que el sorbete de frambuesa añade una nota colorida y adictiva.
Finalmente, el abrazo envolvente y duradero del almizcle blanco se mezcla con la calidez del haba tonka brasileña y un toque de incienso, creando una estela refinada e inconfundible que sella una firma olfativa potente y elegante.























